Sevilla suma otra víctima por golpe de calor, la sexta en Andalucía
La Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía ha confirmado la sexta defunción en la región a causa de un golpe de calor en la presente temporada estival. El caso corresponde a una mujer de 81 años, fallecida tras permanecer siete días hospitalizada en el Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla. La exposición a altas temperaturas se produjo en la vía pública el pasado 7 de julio y supone la quinta víctima mortal en la provincia.
Este fallecimiento se enmarca en un contexto de creciente incidencia de patologías relacionadas con el calor en Andalucía. Desde el inicio del periodo de altas temperaturas, se han atendido un total de 1.268 urgencias, de las cuales 872 correspondieron a atención primaria y 396 a atención hospitalaria. En particular, se han registrado 18 casos confirmados de golpes de calor, todos ellos con ingreso hospitalario, y actualmente siete pacientes continúan hospitalizados.
Del total de defunciones por golpe de calor, seis se han producido en Andalucía, cinco de ellas en la provincia de Sevilla, que afectan a tres mujeres y dos hombres con edades comprendidas entre 48 y 81 años. Por otro lado, en la provincia de Almería ha fallecido un hombre de 68 años.
Protocolo Andaluz de Coordinación frente a las Temperaturas Excesivas
Para mitigar el impacto sobre la salud derivado del aumento de las temperaturas veraniegas y la posible llegada de olas de calor, la Junta de Andalucía mantiene operativo el Protocolo Andaluz de Coordinación frente a los Efectos de las Temperaturas Excesivas sobre la Salud 2026. Este protocolo, vigente desde el 15 de mayo y hasta el 30 de septiembre, se fundamenta en la predicción de olas de calor con la información proporcionada por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), y en la activación de niveles de alerta en función del riesgo térmico.
Asimismo, contempla la identificación y seguimiento de los grupos de población más vulnerables, coordinándose con diversas administraciones y entidades públicas y privadas para aplicar medidas preventivas específicas según sector y colectivo de riesgo.
Entre los grupos prioritarios destacan personas mayores de 65 años, pacientes con enfermedades crónicas y usuarios de determinados medicamentos como diuréticos, hipotensores, antidepresivos, neurolépticos, anticolinérgicos y tranquilizantes que puedan afectar la adaptación al calor. Igualmente, se incluyen menores de cuatro años, lactantes, personas con trastornos de la memoria y aquellos que presentan dificultades para adaptarse a temperaturas elevadas o que consumen alcohol y drogas.
Otras poblaciones vulnerables incluyen personas que viven solas o sin hogar, personas con condiciones económicas desfavorables, trabajadores expuestos al calor (especialmente en labores manuales al aire libre), estudiantes en ambientes educativos calurosos y deportistas que realizan actividades físicas intensas entre las 14 y 19 horas.
Recomendaciones para la población y sistema de vigilancia
La Consejería de Sanidad aconseja reducir la exposición directa al sol durante las horas centrales del día y, en caso de salir, utilizar las máximas protecciones posibles como ropa ligera y de colores claros, sombrero, gafas de sol y crema fotoprotectora. También se enfatiza la importancia de mantener una correcta hidratación y consumir frutas y verduras para contribuir a la salud frente a las altas temperaturas.
En el caso de trabajadores con exposición solar prolongada se recomienda moderar el esfuerzo físico durante las horas más calurosas, y evitar completamente la exposición directa al sol de bebés y menores de seis meses.
Por otra parte, el Ministerio de Sanidad lleva a cabo un sistema de monitorización de la mortalidad diaria por todas las causas (MoMo), que estima el exceso de fallecimientos atribuibles a variaciones de temperatura. Desde el inicio de la temporada, en Andalucía se han registrado 248 muertes atribuidas a los efectos del calor, con una concentración notable en Sevilla (113 fallecimientos) y Almería (48 defunciones). A nivel nacional, la cifra asciende a 2.241 muertes, principalmente entre personas con patologías crónicas o antecedentes clínicos graves, a los que se suma la edad avanzada como factor de riesgo.
El sistema MoMo forma parte del Plan de acciones preventivas contra los efectos de las temperaturas extremas, coordinado por el Ministerio de Sanidad, y ofrece una herramienta clave para la estimación y seguimiento de la mortalidad asociada a las oscilaciones térmicas.