Una sevillana cuenta cómo vivió el caos en el aeropuerto de Catania tras la erupción del Etna

 Imagen de la erupción del Etna, desde Catania.
Imagen de la erupción del Etna, desde Catania.

Una sevillana que vive en Milán y un grupo de amigas están atrapadas en la ciudad italiana de Catania después de que la actividad volcánica del Etna obligara a cancelar su vuelo de regreso. Esta situación les ha forzado a quedarse más tiempo en Sicilia, asumiendo los gastos adicionales sin contar con mucha información.

Según contó la afectada, el viaje se organizó "hace un montón de meses" como una tradición anual entre amigas. Llegaron a Sicilia el pasado jueves y la vuelta a Milán estaba prevista para el domingo por la noche.

Al llegar, ya sabían que el Etna estaba activo, pero aseguran que los locales están acostumbrados a convivir con esta realidad. "Los sicilianos están bastante acostumbrados. Conviven con el Etna todos los días", explicó.

La situación cambió el sábado por la noche cuando, durante un trayecto en coche cerca del alojamiento, pudieron ver la lava salir del volcán. "Vimos literalmente la lava. Para nosotros era una experiencia que nunca habíamos vivido", comentó.

Sin embargo, no pensaron que esto afectaría su vuelo: "En nuestra mente no era posible que nos fueran a cancelar el vuelo. No lo veíamos tan peligroso, precisamente porque aquí la gente convive con el volcán con normalidad".

El domingo, después de pasar la mañana en la playa, recibieron un aviso de la aerolínea cancelando el vuelo de esa noche por la actividad del Etna.

Al llegar al aeropuerto de Catania, se encontraron con una escena caótica, con largas colas, disputas y un personal que apenas les atendía. A pesar de que les reubicaron en un vuelo para el martes sin coste extra, aún no hay garantías de que despegue. "Tengo el volcán delante y sigue echando una enorme columna de humo", aseguró la joven.

Mientras esperan, han tenido que buscar alojamiento y costear la extensión de la estancia por su cuenta, sin que la aerolínea les haya ofrecido soluciones. Durante la estadía también han sentido la caída de ceniza volcánica mientras estaban en una terraza. "Estábamos tomando algo y empezaron a caer cenizas", señaló.

Además, criticaron que no han recibido indicaciones sobre medidas de protección frente a la ceniza o el humo, ni información sanitaria alguna.

La falta de alternativas para salir de Sicilia complica aún más la situación. "Sicilia es una isla y está bastante desorganizada. Si quieres salir por otros medios puedes tardar casi 24 horas en autobús y desplazarte a otros aeropuertos tampoco era una opción porque los precios se habían disparado", explicó.

El grupo está compuesto por siete españolas, entre ellas dos andaluzas, todas residentes en Milán, y esperan poder volver tan pronto como el Etna permita reanudar el tráfico aéreo normal.