Resistógrafo o cómo determinar si un árbol está para ser apeado
- Introducción y uso de tecnología avanzada
- Empleo del resistógrafo en parques históricos
- Detalles técnicos del resistógrafo
- Caso específico en el Parque de María Luisa
- Actuaciones seguras según resultados
- Otros ejemplares analizados en Sevilla
- Declaraciones de la delegada de Parques y Jardines
Introducción y uso de tecnología avanzada para el arbolado en Sevilla
El Ayuntamiento de Sevilla, a través de la delegación de Arbolado, Parques y Jardines, ha examinado con tecnología avanzada 33 árboles de gran porte para detectar posibles daños internos no visibles desde el exterior y reforzar la seguridad en zonas de tránsito.
Según ha indicado el Consistorio en una nota, en la presente campaña se está empleando el uso de herramientas como el resistógrafo, que permite conocer con precisión el estado interno de los ejemplares de forma mínimamente invasiva.
Empleo del resistógrafo en parques históricos de Sevilla
Este sistema se emplea de manera habitual en los parques históricos de Sevilla como el Parque de María Luisa, donde se localizan ejemplares de gran porte, edad avanzada y alto valor patrimonial. En estos espacios se concentran algunos de los árboles singulares de la ciudad, lo que hace necesario un seguimiento más exhaustivo.
Durante la actual campaña, se han revisado mediante resistografía varios ejemplares en el interior del Parque de María Luisa, entre ellos un brachychiton (Brachychiton populneus) situado junto a la Isleta de los Patos, así como dos almeces (Celtis australis), ubicados en la avenida de Isabel la Católica y en la avenida Conde de Urbina.
Detalles técnicos y funcionamiento del resistógrafo
El resistógrafo se utiliza como una prueba de confirmación cuando, tras las inspecciones habituales, se detecta alguna posible afección. El instrumento introduce una fina varilla que gira sobre sí misma, midiendo la resistencia de la madera a su paso.
El Ayuntamiento ha destacado que esto permite detectar "con precisión posibles pudriciones, cavidades internas o zonas degradadas" que no presentan síntomas visibles desde el exterior.
Seguimiento y control continuo del almez en el Parque de María Luisa
Para ello, ha puesto de ejemplo el seguimiento de un almez (Celtis australis) situado en una de las entradas principales del Parque de María Luisa, cuya copa proyecta sobre una zona de paso y presenta cierta inclinación. Este ejemplar cuenta con un control continuo mediante inspecciones avanzadas anuales, revisiones semestrales y evaluaciones adicionales tras episodios meteorológicos adversos.
La resistografía permite, en estos casos, "obtener información clave para la toma de decisiones".
Actuaciones y medidas según resultados del resistógrafo
En función de los resultados, las actuaciones pueden ir desde podas de seguridad hasta medidas más intensas como el apeo, siempre con el objetivo de garantizar la seguridad de los ciudadanos y la conservación del arbolado.
Análisis de otros ejemplares y retirada de olmos en El Tardón
Además de estos ejemplares situados en el Parque de María Luisa, también se le han hecho pruebas de resistografía esta campaña a 29 ejemplares de olmos de Siberia (Ulmus pumila) y a una catalpa (Catalpa bignonioides), situados en la avenida de Alvar Núnez, en el trianero barrio de El Tardón.
Tras los resultados obtenidos por el resistógrafo, se han apeado tres ejemplares de olmo debido a que presentaban riesgo para las personas.
Declaraciones de Evelia Rincón sobre la conservación del arbolado
Por su parte, la delegada de Parques y Jardines, Evelia Rincón, ha destacado que "utilizamos todas las herramientas a nuestro alcance para cuidar el arbolado de Sevilla, especialmente en nuestros parques históricos, donde tenemos ejemplares únicos".
En este sentido, ha subrayado que el uso de herramientas como el resistógrafo permite actuar con mayor precisión, anticiparnos a posibles problemas y conservar mejor nuestro patrimonio verde".