De Nervión a la Catedral: los años que forjaron a la Hermandad de la Sed
La historia de la Hermandad de la Sed fue la gran protagonista de la última entrega de La Pasión. El programa reunió a Javier Escudero, Paco Bejarano y Juan Romero para recorrer los principales hitos de la corporación de Nervión, desde su fundación en 1969 hasta su consolidación como una de las hermandades del Miércoles Santo, poniendo el foco en el espíritu que dio origen a la cofradía y en el contexto histórico en el que nació.
Una hermandad nacida para el barrio
Javier Escudero situó el nacimiento de la corporación en un momento de profundos cambios para la Iglesia y para la sociedad española. Explicó que la Hermandad de la Sed surgió al calor del Concilio Vaticano II y del impulso que supuso la visita del Gran Poder a las Misiones de 1965, un acontecimiento que despertó entre los jóvenes de la parroquia el deseo de crear una hermandad con una marcada vocación parroquial.
"La Hermandad de la Sed se hizo para el barrio" y es un proyecto de apostolado parroquial para el barrio", resumió Escudero, quien defendió que los cimientos de la corporación siguen siendo hoy uno de sus principales patrimonios.
Los invitados recordaron también que la fundación no estuvo exenta de dificultades. La idea de sacar una cofradía de nazarenos en la jornada del Viernes de Dolores generó reticencias en algunos sectores de la Iglesia y del mundo cofrade, hasta el punto de que el cardenal José María Bueno Monreal tuvo que intervenir personalmente para facilitar la creación de la nueva hermandad.
Los Viernes de Dolores y el compromiso con los más necesitados
Uno de los momentos más recordados de la conversación fue el de las primeras estaciones de penitencia por las calles de Nervión. Aquellas salidas, entre 1971 y 1978, tenían un marcado carácter asistencial y evangelizador, con visitas a la antigua Prisión Provincial de Sevilla y al entonces sanatorio de San Juan de Dios.
Los participantes coincidieron en señalar que esas visitas respondían al carisma fundacional de la hermandad, basado en acercar el mensaje cristiano a quienes más necesitaban consuelo. Aquellas estampas, especialmente las vividas en la antigua Cárcel de la Ranilla, forman parte de la memoria colectiva de la corporación y explican buena parte de su identidad.
La llegada al Miércoles Santo cambió la historia de la cofradía
Otro de los asuntos abordados fue la incorporación de la Hermandad de la Sed a la nómina oficial de la Semana Santa en 1979. Paco Bejarano recordó la emoción de aquella primera estación de penitencia a la Catedral, aunque también reconoció que el cambio supuso una transformación importante para una hermandad muy identificada hasta entonces con el Viernes de Dolores.
Los participantes evocaron cómo fueron aquellos primeros años recorriendo el centro de Sevilla y el contraste con las multitudinarias salidas por el barrio. Aun así, coincidieron en que la incorporación al Miércoles Santo impulsó el crecimiento de la corporación tanto en número de hermanos como en proyección dentro de la ciudad.
Escudero recordó que la huella del Viernes de Dolores sigue muy presente en la vida de la hermandad y aseguró que esa jornada continúa siendo uno de los días más especiales para los hermanos, especialmente con el vía crucis del Cristo de la Sed por las calles de Nervión.
El legado de los fundadores y el futuro de la Hermandad
Durante el programa también hubo espacio para recordar a los hombres que hicieron posible la fundación de la corporación y a quienes continuaron desarrollando aquel proyecto durante las décadas posteriores. Los invitados destacaron el papel de los primeros hermanos mayores, de los fundadores que aún permanecen vinculados a la hermandad y de figuras recientemente fallecidas como José Luis Morón.
En el tramo final del coloquio, Javier Escudero defendió que la Hermandad de la Sed debe seguir siendo, ante todo, una realidad eclesial al servicio de su parroquia y de su barrio. "No hemos sido creados para generar contenido, sino para cumplir una misión", afirmó.
Preguntados por el carisma que mejor define a la corporación, los tres invitados coincidieron en señalar el consuelo, el servicio y la dimensión familiar de una hermandad que nació para Nervión y que, más de medio siglo después, continúa encontrando en aquellos principios el fundamento de su identidad.