Finaliza la evaluación de Itálica para ser Patrimonio Mundial
La misión encargada por la Unesco para evaluar la candidatura de la Ciudad Ceremonial de Itálica como Patrimonio Mundial concluyó tras una semana de trabajo intenso. Un experto del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos) revisó la documentación, la coherencia de la propuesta y las medidas de gestión, siguiendo las Directrices Operativas de la Convención del Patrimonio Mundial.
El proceso comenzó el martes con la llegada del evaluador, recibido por la consejera de Cultura y Deporte en funciones, Patricia del Pozo. Posteriormente, se celebró un encuentro con todas las administraciones implicadas: Junta de Andalucía, Ministerio de Cultura y Ayuntamiento de Santiponce, además de representantes de las universidades de Sevilla (US) y Pablo de Olavide (UPO) y el equipo técnico de la comisión de evaluación.
A lo largo de cuatro días, la misión visitó el yacimiento arqueológico y el teatro, que son los dos elementos principales de la candidatura. También hubo reuniones con especialistas, entre ellos historiadores, arqueólogos, conservadores, restauradores y arquitectos. Un día se dedicó a la participación social en la sede del Ayuntamiento de Santiponce, y el viernes se celebró la reunión de clausura.
Formulación y características de la candidatura
La candidatura fue iniciada en 2018 bajo el auspicio de Civisur, y fue reformulada en 2024 por la Consejería de Cultura con el apoyo del experto en patrimonio mundial Cipriano Marín, fallecido recientemente, junto a los catedráticos de Historia Antigua de la US, Fernando Lozano, y de la UPO, Juan Manuel Cortés y Elena Muñiz. Ellos colaboraron con el equipo técnico de la Consejería para dar forma a esta nueva propuesta.
Esta versión destaca a Itálica como el lugar donde el emperador Adriano diseñó una ciudad que integraba elementos de todo el Mediterráneo, principalmente del legado romano y helenístico, "otorgándoles una nueva dimensión". La ciudad contaba con un gran templo dedicado al culto imperial; calles porticadas para desfiles; termas extensas con palestras para competiciones gimnásticas; grandes villas para ciudadanos principales, visitantes y peregrinos; y un anfiteatro con capacidad para triplicar la población de la villa, "donde culminaron algunos de los fastos de mayor entidad a los que acudirían habitantes de toda la península Ibérica".
Importancia histórica y estado de conservación
En Itálica, Adriano retomó discursos políticos y artísticos anteriores y los adaptó para la ciudad ceremonial, pensada para reunir a "una inmensa cantidad de visitantes" en momentos específicos. La ciudad y sus ceremoniales tenían como objetivo exaltar un nuevo modelo de romanidad centrado en el emperador como pilar del Estado, siguiendo un paradigma urbanístico bien conocido en Oriente y Occidente.
Itálica "se convierte en modelo para otras ciudades". A diferencia de otros centros ceremoniales mediterráneos como Éfeso, Pérgamo o Roma, la mayoría de los edificios de Itálica están conservados en su totalidad. Esto hace que esta urbe adrianea, situada en Santiponce (Sevilla), posea un valor excepcional, justificado para ser reconocido como Patrimonio Mundial de la Unesco.