Una pareja denuncia "golpes" a su hijo de nueve meses ejercidos por la profesional de una guardería
Un incidente ocurrido en una guardería de Sevilla ha provocado preocupación entre una familia tras detectar, a lo largo de varias semanas, distintas lesiones en su hijo de nueve meses. Los progenitores comenzaron a notar la aparición de arañazos y hematomas en la cabeza del menor, así como cambios en su comportamiento al salir del centro educativo. Estos hechos culminaron a finales de enero de 2024, cuando las heridas resultaron especialmente graves y visibles.
Ante esta situación, la familia ha emprendido un procedimiento legal contra la guardería, exigiendo una compensación económica de 60.751,71 euros por los daños atribuidos a la atención recibida. La abogada Elisabeth Guerrero, representante legal del caso, sostiene que los perjuicios emocionales y físicos sufridos por el niño y su madre han motivado esta acción.
- Cronología de los hechos
- Declaraciones de la madre y actuación médica
- Versiones ofrecidas por el personal del centro
- Vía judicial y reclamaciones
Cronología de los hechos
El 29 de enero de 2024, la madre dejó a su hijo en las instalaciones de la guardería alrededor de las 08:30 de la mañana, asegurando que el menor se encontraba en perfecto estado en ese momento. Horas después, más concretamente a las 12:45, la directora del centro contactó con la madre para informarle de que el niño "se había caído del carro y había recibido un golpe bastante fuerte, pero que no se preocupara que ya estaba bien". Tras recibir la llamada, la madre acudió inmediatamente al lugar.
Una vez en la guardería, afirma que le entregaron a su hijo con notables hematomas en la cabeza, desorientado y visiblemente afectado. Según su relato, el menor mostraba la zona craneal visiblemente hinchada. Dentro del centro, la madre solicitó explicaciones tanto a la directora como a la monitora encargada del cuidado del menor, quienes reiteraron que la causa de las lesiones era la mencionada caída del carro.
Declaraciones de la madre y actuación médica
Tras recoger al bebé, la familia se dirigió de inmediato a un centro sanitario, donde se le practicó una Tomografía Axial Computarizada (TAC). El informe de este primer examen descartó daños internos, pero la familia, al no estar convencida con la atención médica inicial, optó por trasladarse posteriormente al hospital universitario Virgen del Rocío de Sevilla. Allí, una pediatra de urgencias realizó una exploración adicional y emitió un parte de lesiones.
Según la letrada de la familia, los facultativos manifestaron a los padres que "las lesiones que presentaba el bebé no eran compatibles con una simple caída de un carro". Esta conclusión motivó a la familia a interponer la correspondiente denuncia y a buscar respuestas sobre el origen de los daños sufridos.
Versiones ofrecidas por el personal del centro
Mientras el menor estaba siendo atendido en el hospital, la madre recibió una nueva llamada de la directora, quien seguía insistiendo en que las heridas eran consecuencia de una caída desde el carro. Ante el escepticismo mostrado por la progenitora, la dirección agregó posteriormente que el niño "también se había golpeado con una trona al caer", aunque la madre insistía en que "este tipo de lesiones no son debido a una simple caída".
Al día siguiente de los hechos, la madre volvió a contactar con la directora del centro solicitando una explicación, recibiendo como respuesta la misma versión, añadiendo la directora que el niño "también se había golpeado en el suelo." Tras insistir, la directora admitió no haber estado presente en el momento de los hechos. Posteriormente, la madre trató de conocer la versión de la tutora habitual, quien dijo desconocer lo sucedido, ya que se encontraba alimentando a otros niños junto a otra compañera, e indicó que en el instante de la supuesta caída "no había nadie a su cuidado".
Vía judicial y reclamaciones
La madre relató que no era la primera vez que detectaba lesiones en el menor tras recogerlo en la guardería, señalando que en múltiples ocasiones había observado "lesiones como arañazos y moratones en la cabeza" sin que ningún responsable aclarase el motivo. Esta situación, mantenida durante varios meses, coincidió también con una actitud inusual y cierta desorientación por parte del pequeño después de asistir al centro.
La abogada Elisabeth Guerrero, del despacho Boutique Legal, señala que, tras agotar la vía penal sin identificar responsables, la familia ha iniciado un proceso civil y exige una compensación económica dividida en 39.875,85 euros por los daños al menor y 20.875,86 euros para la madre. Entre las secuelas mencionadas se encuentran crisis de ansiedad que han afectado a la madre como consecuencia directa del suceso.