La “tormenta perfecta” del polen amenaza a los alérgicos en Andalucía en 2026: así afectará por provincias
Andalucía se prepara para una de las primaveras más exigentes para las personas alérgicas, con previsiones que apuntan a niveles significativos de polen en buena parte de la comunidad. La Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) advierte de que las gramíneas tendrán una presencia destacada, especialmente en provincias como Sevilla y Jaén, donde se esperan niveles intensos, mientras que en Córdoba, Granada, Huelva y Cádiz serán moderados. En contraste, Almería y Málaga registrarán niveles más leves.
Las cifras previstas reflejan la magnitud del episodio, con concentraciones que podrían alcanzar entre 6.000 y 8.000 granos por metro cúbico en Sevilla, situando a Andalucía como una de las zonas más afectadas del país, junto a regiones del centro peninsular y Extremadura.
El origen de este escenario está en las lluvias recientes, que han tenido un doble efecto. Por un lado, han provocado el denominado ‘efecto lavado’, reduciendo temporalmente la presencia de polen en el aire. Pero, por otro, han favorecido el crecimiento de la vegetación, lo que desemboca en una mayor producción de polen durante la primavera.
En este contexto, los especialistas advierten de que no solo influyen las gramíneas. "No solo hay que tener en cuenta los niveles de polen de gramíneas, sino también de otros tipos. Esto puede provocar un efecto sumatorio en los pacientes y aumentar la intensidad de los síntomas", ha explicado el presidente del Comité de Aerobiología Clínica de la SEAIC, Juan José Zapata.
El impacto del cambio climático agrava aún más la situación, adelantando las temporadas de polinización y ampliando su duración. Esto incrementa la exposición tanto de las personas alérgicas como de quienes tienen riesgo de desarrollar estas patologías.
A ello se suma la contaminación ambiental, que no solo irrita las vías respiratorias, sino que interactúa con los pólenes potenciando su capacidad alergénica. "Además, hay que tener en cuenta que la contaminación ambiental provoca estrés en las plantas, lo que hace que produzcan determinadas proteínas como respuesta inmunitaria y que aumente la cantidad de polen", ha indicado el coordinador de la Comisión de Comunicación de la SEAIC, Pedro Ojeda.
Este cóctel de factores ha llevado a los expertos a lanzar una advertencia clara: "Nos encontramos ante la tormenta perfecta para que cada vez más personas padezcan alergias respiratorias de cualquier índole y alergia al polen en particular".
La dimensión del problema ya es notable en España, donde la rinoconjuntivitis afecta a entre 7 y 8 millones de personas. Además, las enfermedades alérgicas alcanzan aproximadamente al 35% de la población y podrían llegar al 50% en los próximos años.
Ante este aumento, los especialistas reclaman más recursos. "Necesitamos más alergólogos en España. Además, es necesario incrementar la formación de los médicos en enfermedades alérgicas para mejorar tanto el diagnóstico como el tratamiento. Al tratarse de una especialidad relativamente joven, solo en un tercio de las universidades españolas se imparte alergología", ha señalado el presidente de la SEAIC, Ignacio Dávila.
La apuesta por la alergología de precisión se presenta como una de las claves de futuro, al permitir tratamientos más personalizados gracias al uso de herramientas avanzadas e incluso la integración de inteligencia artificial.
Mientras tanto, los expertos recomiendan extremar las precauciones en el día a día. Entre los consejos más relevantes, destaca evitar tender la ropa al aire libre, ya que puede acumular polen. "No se debe tender la ropa al aire libre ni en la azotea, ya que las prendas actúan como imanes de polen. La mayoría de los tejidos modernos, al estar expuestos al sol y al aire, se cargan electromagnéticamente y atraen polen, que luego se introduce en la casa al utilizar sábanas, toallas o ropa, aumentando la exposición", ha explicado Zapata.
También se aconseja ventilar la vivienda en momentos concretos, preferiblemente por la mañana o por la noche, y evitar hacerlo durante todo el día. En cuanto al ejercicio físico, se recomienda no practicarlo en parques y jardines en los picos de polinización. "Si es necesario salir, se pueden utilizar mascarillas FFP2 y gafas de sol para reducir la exposición al polen", ha señalado el experto.
Por último, los especialistas subrayan la importancia de anticiparse a los síntomas: iniciar la medicación antes de que aumenten los niveles de polen, especialmente en el caso de especies muy alergénicas como el plátano de sombra, puede marcar la diferencia en el control de la enfermedad.