El precio de la vivienda fuerza a los andaluces a renunciar a su ciudad y a sus planes iniciales

El 28% no puede comprar en su propia ciudad y solo el 10% mantiene sus planes ante el encarecimiento inmobiliario
Ofertas en una inmobiliaria malagueña. | Jotadé
Ofertas en una inmobiliaria malagueña. | Jotadé

El acceso a la vivienda se consolida como uno de los principales quebraderos de cabeza para los andaluces en 2026. La escalada del precio del metro cuadrado en numerosas ciudades y las dificultades para cuadrar la financiación con los ingresos familiares están modificando profundamente las decisiones de compra.

Según el último análisis del comparador de hipotecas Rastreator, el 28% de los andaluces señala que el principal impedimento para adquirir una vivienda es que el precio en su ciudad supera sus posibilidades económicas. A ello se suma que 2 de cada 10 no pueden afrontar el ahorro previo necesario para la entrada, mientras que otro 20% admite que no puede asumir la capacidad de pago que exige la hipoteca.

Víctor López, presidente y CEO de Rastreator, resume el cambio de tendencia: “el mercado inmobiliario está marcando el punto de partida de la compra. Si hace unos años el comprador definía primero sus preferencias (zona, tamaño o tipo de inmueble) y después ajustaba el presupuesto, ahora ocurre lo contrario: el límite económico condiciona desde el inicio todas las decisiones.”

Cambiar de barrio y reducir metros: las primeras renuncias

El 41% de los andaluces ha tenido que modificar la zona o el barrio que tenía previsto para encontrar opciones más asequibles. Alejarse del centro urbano o apostar por áreas menos demandadas se ha convertido en una estrategia habitual para poder cerrar la operación.

El tamaño también se ajusta al bolsillo. Casi 2 de cada 10 compradores ha reducido los metros cuadrados inicialmente deseados con el objetivo de abaratar el precio final de la vivienda, asumiendo espacios más pequeños para poder acceder a la propiedad.

Menos extras y más segunda mano

Los recortes no se limitan a la ubicación o la superficie. Dos de cada diez andaluces están dispuestos a renunciar a servicios comunitarios como piscina, jardín o zonas comunes, y el 21% sacrificaría incluso la plaza de garaje si eso facilita cuadrar el presupuesto.

En este contexto, la vivienda usada gana terreno frente a la obra nueva. López explica: “Aunque la obra nueva sigue despertando interés, la realidad es que la mayoría de los compradores opta por viviendas de segunda mano, ya que no sólo su precio suele ser más asequible, sino también por la dificultad que tienen la mayoría de ciudades para construir obra nueva en zonas más céntricas. De hecho, el 23% de los compradores en Andalucía ha cambiado su búsqueda de obra nueva a segunda mano, buscando aliviar el impacto económico,” detalla López.

Cambiar de ciudad, una decisión cada vez más frecuente

Ante la presión de los precios, 4 de cada 10 andaluces se han planteado mudarse a otra ciudad para poder comprar vivienda y mejorar su calidad de vida. Sin embargo, no todos pueden dar ese paso: el 25% reconoce que su trabajo exige presencialidad y les impide trasladarse.

En consecuencia, solo el 10% de los compradores puede adquirir una vivienda en su ciudad sin alterar sus planes iniciales, una cifra que refleja la magnitud del ajuste que afrontan las familias.

López insiste en la importancia de analizar la financiación con detenimiento: “Con los precios de la vivienda tan elevados, no es suficiente con elegir la ubicación o el tamaño del inmueble para economizar, también es importante comparar todas las ofertas que ofrece el mercado y escoger la hipoteca que mejor se adapte a las necesidades de cada uno para evitar pagar de más. Comparar todas las opciones de hipoteca y encontrar la mejor oferta se ha convertido en un paso imprescindible para no pagar de más”, señala López.

El estudio se ha realizado entre usuarios de 18 a 65 años en 2026, sobre una muestra de más de 2.000 personas residentes en España, y pone cifras a una realidad cada vez más extendida: comprar vivienda en Andalucía implica hoy replantear expectativas, ubicación y presupuesto desde el primer momento.