El descenso del abandono escolar y de los ‘ninis’ consolida el cambio educativo en Andalucía
La evolución de los principales indicadores educativos se ha convertido en el eje central del discurso del Gobierno andaluz, que sostiene que Andalucía vive la mayor transformación de su sistema público en décadas. La consejera de Desarrollo Educativo, María del Carmen Castillo, ha defendido en el Parlamento que los datos actuales avalan la gestión de la Junta durante la legislatura.
El dato más significativo es la caída del abandono escolar temprano, que se sitúa en el 14,5%, el nivel más bajo de la serie histórica tras reducirse en más de siete puntos desde 2018. La consejera ha subrayado que se trata de un descenso superior al registrado a nivel nacional y ha defendido su impacto social: "Un descenso mucho más intenso que el registrado a nivel estatal. Y reducirlo implica más inclusión, menos precariedad futura, y más capacidad de la educación pública para actuar como verdadero ascensor social, porque la educación es la herramienta más eficaz para romper situaciones de desventaja".
A este indicador se suma el avance en los niveles de titulación juvenil, que alcanzan cifras récord. Actualmente, casi el 77% de los jóvenes de entre 20 y 24 años cuenta con titulación, más de diez puntos por encima de 2018, mientras que en la franja de 16 a 19 años el porcentaje llega al 83%, con una subida cercana a los seis puntos. Por primera vez, Andalucía supera la media nacional en titulaciones de ESO y Bachillerato, además de mejorar en Grado Superior de Formación Profesional.
Otro elemento relevante es la reducción del porcentaje de jóvenes que ni estudian ni trabajan, los conocidos como 'ninis', que desciende hasta el 13,31%, siete puntos menos que en 2018 y a solo 1,8 puntos de la media estatal.
Para sostener estos resultados, el Ejecutivo autonómico ha apoyado su estrategia en una fuerte inversión. El presupuesto educativo alcanza en 2026 más de 9.300 millones de euros, la mayor cifra registrada en la comunidad y un 47% superior a la de 2018. De este total, 8.421 millones proceden de fondos propios, lo que supone el 90% del presupuesto, es decir, "no proviene de fondos europeos ni estales, sino que corresponde al dinero de todos los andaluces".
En paralelo, la atención a la diversidad se consolida como una de las principales líneas de actuación, con una inversión superior a los 636 millones de euros en 2026. Esta partida ha permitido habilitar 175 nuevas aulas específicas y alcanzar una plantilla de casi 14.000 especialistas, entre profesorado especializado, orientadores y personal técnico de integración social. Castillo ha insistido en que esta área "es una prioridad absoluta y uno de los termómetros más fiables para medir el compromiso real con la escuela pública inclusiva".
Además, se ha reforzado la intervención en zonas de transformación social, con una inversión de 138 millones de euros en los dos últimos cursos y la incorporación de 1.275 docentes en cerca de 800 centros, incluyendo por primera vez orientadores en colegios de Infantil y Primaria.
En el ámbito de la conciliación y el apoyo a las familias, la gratuidad del primer ciclo de Educación Infantil avanza de forma progresiva. En el curso 2025-2026 se ha consolidado para el alumnado de 2 años y se extenderá a los de 1 año el próximo curso. Esta medida beneficiará a unos 130.000 menores y supondrá un ahorro cercano a los 300 millones de euros para las familias, unos 2.650 euros anuales por hogar. Según la consejera, se trata de una medida clave "porque facilitar el acceso temprano al sistema educativo reduce desigualdades desde el inicio, y ayuda especialmente a las familias que más dificultades tienen".
Otro de los cambios estructurales es la reducción de la ratio en las aulas. A partir del próximo curso, de forma progresiva, las clases de Infantil y Primaria tendrán un máximo de 22 alumnos frente a los 25 actuales, comenzando por el primer curso del segundo ciclo de Infantil. Esta medida permitirá una atención más personalizada y supondrá la creación de al menos 152 nuevas aulas.
En cuanto al profesorado, el balance recoge mejoras tanto en estabilidad como en condiciones laborales. La aprobación en 2021 de la Ley de Autoridad del Profesorado y el incremento salarial medio del 23% respecto a 2018 —unos 300 euros más al mes— sitúan a los docentes andaluces por encima de la media nacional, tras haber sido "los peor pagados del país" en 2018.
El número de funcionarios de carrera asciende a 93.232, lo que ha permitido reducir la tasa de interinidad por debajo del 5% al inicio de este curso, situándose por debajo del 8% fijado por Europa. Además, durante la legislatura se han convocado 25.975 plazas, reforzando la estabilidad del sistema.
A ello se suma el acuerdo alcanzado con las principales organizaciones sindicales —el duodécimo desde 2019—, que incluye medidas como la reducción de ratios, el refuerzo de plantillas en centros vulnerables, mejoras en educación especial, reducción de carga burocrática y el compromiso de incorporar más de 6.500 docentes en los próximos cuatro años. La consejera ha destacado que "el diálogo y el consenso" han presidido todas las actuaciones de su departamento.
La Formación Profesional se presenta como otro de los pilares del modelo educativo andaluz. La oferta pública ha crecido un 40%, con casi 48.000 plazas nuevas, y se ha generalizado la modalidad Dual, permitiendo al alumnado formarse en entornos reales de trabajo. Con más de 85.000 convenios con empresas, el sistema busca ajustar la formación a las necesidades del mercado. "Para este Gobierno, la FP es el gran motor de competitividad de Andalucía y la mejor garantía de futuro para una juventud que ya no tiene que salir de su tierra para prosperar", ha afirmado Castillo.
En materia de digitalización, se han movilizado 422 millones de euros entre 2020 y 2025, lo que ha permitido impulsar la modernización tecnológica del sistema educativo y extenderla a todo el territorio. "Se ha acelerado en pocos años un proceso de modernización estructural que hoy llega a todos los rincones de nuestra tierra", ha señalado la consejera, quien ha destacado además que esta transformación actúa como una "palanca fundamental de igualdad".
Por último, el balance incluye una amplia actuación en infraestructuras educativas, con más de 2.700 obras ejecutadas entre nuevas construcciones, ampliaciones y reformas, con una inversión total de 620 millones de euros. Entre ellas se encuentran 23 centros nuevos, 12 sustituciones, 182 ampliaciones y más de 2.500 actuaciones de mejora. Actualmente, siguen en marcha unas 150 obras valoradas en 116 millones de euros.
A estas actuaciones se suman los casi 134 millones de euros destinados desde 2024 a mejorar instalaciones y sistemas de climatización en los centros educativos a través de los planes 'Mejora tu Centro' y 'Confort Térmico', completando así un conjunto de medidas con el que la Junta defiende haber transformado el sistema educativo andaluz.