Ciencia ciudadana: investigación a pie de calle en Andalucía
La Fundación Descubre y la Universidad Pablo de Olavide han resuelto la segunda convocatoria de ayudas ‘Andalucía, mejor con ciencia’, seleccionando un total de ocho proyectos de ciencia ciudadana orientados a mejorar el entorno mediante el uso de la ciencia, la tecnología y la innovación.
Esta iniciativa se integra en el programa regional Andalucía + ciencia ciudadana, impulsado con financiación de la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación y la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología, dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. El objetivo principal es fomentar el uso de metodologías participativas para abordar retos sociales y ambientales en Andalucía, implicando activamente a la ciudadanía.
Los proyectos seleccionados, evaluados por un comité de expertos en ciencia ciudadana, están liderados tanto por personal investigador de universidades y centros científicos como por asociaciones. Se desarrollarán hasta 2027 en distintas provincias andaluzas —Granada, Málaga, Cádiz, Huelva y Sevilla— y abordarán problemáticas relacionadas con la sostenibilidad ambiental, como la gestión de residuos, la conservación de la biodiversidad o el control de especies invasoras, así como desafíos sociales vinculados a la igualdad o la participación de las personas mayores.
Las iniciativas parten de la identificación de necesidades concretas del entorno y plantean soluciones basadas en la investigación científica, con objetivos que abarcan dimensiones sociales, ambientales, económicas y ciudadanas. Para su desarrollo, contarán con apoyo económico destinado a asesoramiento científico, materiales, formación, acciones de divulgación, comunicación de resultados y espacios de encuentro entre participantes.
Proyectos seleccionados
En la provincia de Cádiz se pondrá en marcha el proyecto ‘¡Invasoras en la costa! Andalucía activa frente al alga asiática y el cangrejo azul’, promovido por Observadores del Mar (CSIC). La iniciativa pretende hacer frente a la proliferación de especies invasoras en el litoral andaluz, mediante la implicación de ciudadanía, centros de buceo y colectivos locales en la recogida de datos sobre la expansión del alga asiática Rugulopteryx okamurae y el cangrejo azul (Callinectes sapidus). Entre sus resultados se prevé la elaboración de un mapa piloto y materiales que faciliten la continuidad del proyecto.
También en Cádiz, junto a Málaga y Granada, la Asociación de Educación Ambiental ‘El Bosque Animado’ desarrollará un proyecto centrado en la conservación de la salamandra penibética frente al cambio climático. La iniciativa creará una red de seguimiento para analizar cómo la disminución de lluvias y la desaparición de charcas tradicionales afectan a la distribución y reproducción de esta especie.
En Granada se concentran tres de los proyectos seleccionados. El primero, ‘Huertocompost’, impulsado por la Estación Experimental del Zaidín y la Universidad de Granada, estudiará el impacto del compostaje escolar en la salud del suelo y la gestión sostenible de residuos orgánicos.
Otra de las iniciativas, coordinada también por la Universidad de Granada, analizará la biodiversidad urbana en centros de Educación Primaria. El alumnado participará en la observación e identificación de especies en su entorno escolar, aplicando protocolos científicos y contribuyendo a plataformas digitales de ciencia ciudadana.
El tercer proyecto granadino, denominado ‘Lideresas’, está promovido por las universidades de Granada, Málaga y Jaén. Su objetivo es crear un repositorio interactivo de mujeres economistas y empresarias, recuperando y difundiendo sus aportaciones mediante investigación académica y recursos abiertos, con el fin de fomentar la igualdad y las vocaciones científicas.
En Huelva, la universidad lidera ‘Grandes Personas Distrito 5 Huelva’, un proyecto centrado en siete barrios con población envejecida. La iniciativa plantea un diagnóstico participativo que incorpora a las personas mayores como investigadoras en todas las fases del proceso, con el objetivo de analizar desigualdades socio-urbanas y proponer mejoras.
Por su parte, en Málaga, la Asociación Madretierra desarrolla un estudio sobre el efecto de la temperatura en el sexo de las crías de camaleón común. A partir de datos recogidos previamente por la ciudadanía, se ha detectado un notable desequilibrio en la proporción de sexos, lo que ha abierto nuevas líneas de investigación sobre esta especie.
Finalmente, en Sevilla, la Universidad Pablo de Olavide impulsará un proyecto de renaturalización de su campus para mejorar la biodiversidad y su funcionalidad ecológica. Concebido como un “laboratorio vivo”, el programa integrará investigación, educación ambiental y participación social, con la colaboración de estudiantes, asociaciones y ciudadanía.