La US aprueba las cuentas de 2025 y señala incidencias del auditor
El Pleno del Consejo Social de la Universidad de Sevilla aprobó, con 14 votos a favor, 2 en contra y ninguna abstención, las cuentas anuales correspondientes al ejercicio 2025. En esta aprobación se tuvo en cuenta el informe presentado por el presidente de la Comisión de Asuntos Económicos, que recoge las tres salvedades señaladas por el auditor y la situación financiera de la institución.
Desde el Consejo Social expresaron preocupación por la situación económica y financiera de la Universidad, alertando no solo por el resultado ajustado negativo de -14,8 millones de euros, sino también por la evolución patrimonial desfavorable, como informó la propia universidad en un comunicado.
La Universidad de Sevilla confía en que la evaluación técnica propuesta por la Junta de Andalucía permita ajustar la financiación a las demandas reales de una entidad con su complejidad y tamaño.
El informe destaca que el remanente de tesorería no afectado negativo activa las obligaciones del artículo 57.8 de la Ley Orgánica del Sistema Universitario. En consecuencia, el Consejo Social insta a la universidad a adoptar medidas para restablecer el equilibrio financiero, especialmente reduciendo gastos en el próximo presupuesto.
Además, se considera que la elaboración de un Plan Económico-Financiero, según el artículo 21 de la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera, es la herramienta legal más adecuada para recuperar la estabilidad financiera.
Ambas partes coinciden en que este plan económico no representa un ajuste indiscriminado, sino un esfuerzo por optimizar los gastos públicos y buscar nuevas fuentes de ingresos.
Por su parte, la rectora destacó que entre los objetivos de la recién creada Oficina de Captación de Fondos Estratégicos e Institucionales está aumentar los ingresos propios de la universidad, pasando del actual 27% al 35% antes de 2031.
El Consejo Social y la Universidad subrayan que este plan busca garantizar la sostenibilidad financiera de la institución sin afectar la calidad educativa, la investigación, la transferencia de conocimiento ni su función social; además, se protegerá a las personas y colectivos más vulnerables, sin comprometer la viabilidad de la Universidad de Sevilla.
Con esta decisión, el Consejo Social cumple su responsabilidad legal de aprobar la rendición de cuentas y advierte sobre la necesidad de tomar medidas para restaurar el equilibrio económico-financiero exigido por la normativa.
Finalmente, Universidad de Sevilla y Consejo Social se comprometen a trabajar con mayor responsabilidad para mejorar la eficiencia en el uso de recursos, fortalecer la captación de fondos y asegurar la sostenibilidad de la institución, sin comprometer sus funciones docentes, investigadoras y sociales.