Sevilla deja su sello en la multitudinaria misa de León XIV en Madrid

El Papa León XIV preside la misa de la festividad del Corpus Christi, en la Plaza de Cibeles | Jesús Hellín / Pool / Europa Press

Sevilla ha estado muy presente este domingo en la multitudinaria misa presidida por el papa León XIV en la plaza de Cibeles. La amplia representación de jóvenes, parroquias, hermandades y movimientos eclesiales de la Archidiócesis ha llevado hasta Madrid una forma de vivir la fe estrechamente ligada a la religiosidad popular.

El acto central de la visita apostólica del Pontífice a la capital ha congregado a más de 1,5 millones de personas, según la organización, mientras que la Delegación del Gobierno ha situado la asistencia en torno a 1,1 millones. Tras la celebración eucarística se ha desarrollado la procesión del Corpus Christi y la bendición con el Santísimo Sacramento.

Entre la multitud se encontraban alrededor de 500 jóvenes sevillanos de entre 14 y 30 años. La expedición diocesana había partido el viernes desde la explanada de la estación de metro de Blas Infante en nueve autobuses, acompañada por una docena de sacerdotes y responsables adultos.

La peregrinación ha contado también con la presencia del arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, y de los obispos auxiliares Teodoro León y Ramón Valdivia, que han participado durante el fin de semana en los distintos actos organizados en Madrid. Los peregrinos procedían de parroquias de la capital y de municipios como Dos Hermanas, Pilas, La Rinconada, Villamanrique de la Condesa y Tocina. También han estado representadas hermandades como la Paz, el Gran Poder, la Estrella, los Gitanos, la Soledad de San Lorenzo y la Divina Pastora de Cantillana, además de corporaciones de Dos Hermanas, Osuna y otros puntos de la provincia.

Uno de los momentos más sevillanos de la mañana se ha producido durante el recorrido del Pontífice en su Papamóvilm camino de la celebración eucarística. Al paso de León XIV ante un nutrido grupo de peregrinos de la Macarena, los asistentes han entonado el cántico «El Papa es macareno», provocando una escena distendida minutos antes del comienzo de la misa y una sonrisa en el Pontífice.

La presencia sevillana se ha percibido incluso en el incienso utilizado durante las celebraciones. La empresa Inciensos de Sevilla ha aportado las variedades ‘Rezaré’ y ‘Arenas del Camino’. Esta última ha acompañado la misa y la posterior procesión del Corpus Christi presididas por el Papa en Madrid.

El vínculo con Sevilla y con el mundo cofrade había comenzado a reforzarse desde el primer discurso oficial del Pontífice en España. Durante su intervención en el Palacio Real, León XIV destacó las expresiones de fe popular que recorren las ciudades y pueblos españoles y las definió como una «auténtica dramaturgia de la salvación»

El Papa puso también en valor el patrimonio artístico y musical, las cofradías y su actividad caritativa como testimonio vivo del encuentro entre la Iglesia y el pueblo. Sus palabras han tenido una especial repercusión en Andalucía, donde las hermandades desempeñan un papel religioso, cultural y asistencial de primer orden.

El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, agradeció públicamente el reconocimiento del Pontífice al papel social de las hermandades. Por su parte, el presidente en funciones de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, expresó su intención de invitar formalmente a León XIV a visitar la comunidad para conocer directamente su religiosidad popular, algo que, como ya ocurrió con alguno de sus antecesores, se podría dar en un segundo viaje apostólico a España.

De esta manera, Sevilla ha dejado su particular huella en la visita papal. Una presencia que ha llevado nuestra formar de vivir la religiosidad en la ciudad hasta el corazón de Madrid, desde el que ya vuelven cientos de peregrinos hacia Sevilla.