Sanz acerca al 80% el cumplimiento de su programa a un año de las municipales
El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha elegido el impresionante claustro del monasterio de San Jerónimo, rodeado de sus concejales de Gobierno y sus directores de distrito, para cifra en casi un 80% el cumplimiento de su programa electoral a un año de los comicios municipales que, aseguran, no marcan aún su trabajo, que seguirá siendo romper inercias, desatascar, gastar e invertir. “Dentro de un año estará en manos de los sevillanos el decidir”, apuntaba.
Con casi 120 páginas de balance en sus manos, Sanz ha ido desgranando su acción de gobierno, que ha resumido en más de 13.000 actuaciones y 3.500 millones de euros invertidos en una ciudad que, a su juicio, “va a velocidad de crucero” para continuar con su transformación, porque “no llegamos para administrar inercias sino para romperlas”, una fórmula que mantendrán a lo largo del año que resta. “De los anuncios a los hechos”, decía.
Sanz ha destacado entre sus logros el acabar con la parálisis urbanística y que Sevilla se haya convertido en la capital de la vivienda protegida tras Madrid, señalando que en el tema de la limpieza, “la ciudad ha cambiado sustancialmente” y será este año cuando se visualice al completo, aunque sí que ha apuntado que si hubiera obtenido una mayoría suficiente o hubiera habido una oposición más responsable “no hubiéramos perdido un año”.
De hecho, ese primer año de mandato sin presupuestos hasta que se consiguió el acuerdo con Vox provocó retrasos en actuaciones que aún se llevan arrastrando, como es el caso del Mercado de la Puerta de la Carne, que ahora es cuando están las obras de la segunda fase en licitación, el Pabellón Real o el Lope de Vega, cuyo entorno “ya estaría terminado”.
Sanz dice estar en estos momentos analizando las perspectivas electorales. “Queda mucho y hay que seguir rompiendo inercias, desatascar, gastar o invertir” y dentro de un año “estará en manos de los sevillanos decidir”. Sí que ha apuntando que un ayuntamiento necesita presupuesto, que analizarán tras el verano con Vox la aprobación del correspondiente a 2027, aunque la ley le impide recurrir en año electoral a la moción de confianza vinculada al presupuesto, por lo que siempre puede prorrogar los de este año.
(HABRÁ AMPLIACIÓN)