Rafa Ríos: “El Cristo del Mayor Dolor debería salir sí o sí”

La Pasión dedicó parte de su último programa a las imágenes de hermandades sevillanas que, pese a su valor artístico y devocional, no forman parte habitualmente de la Semana Santa en la calle. El historiador Rafa Ríos analizó algunas de estas obras y defendió la importancia de acercarse a ellas más allá de su ausencia en los cortejos procesionales.

Entre las piezas abordadas estuvo el Cristo de la Salud de Montesión, obra de Luis Ortega Bru, al que Ríos definió como una imagen “de vanguardia”, alejada de una lectura estrictamente barroca. También se detuvo en el Cristo de la Salvación de San Buenaventura, una obra de Manuel Cervera cuya posible salida procesional sigue generando debate por su encaje iconográfico en la Hermandad de la Soledad.

Uno de los puntos más destacados fue el análisis del Cristo de la Púrpura de las Cigarreras, realizado por José Antonio Navarro Arteaga. Ríos subrayó la calidad de la imagen y apuntó que pertenece a una etapa de madurez del imaginero, especialmente visible en el tratamiento anatómico de la obra.

El historiador se mostró especialmente contundente al hablar del Cristo del Mayor Dolor de la Hermandad del Dulce Nombre. “Para mí el Cristo del Mayor Dolor de La Bofetá debería salir sí o sí en Estación de Penitencia”, afirmó, destacando su valor artístico y su peso dentro de la historia de la corporación.

La conversación también incluyó referencias al Cristo de San Agustín, el Cautivo de San Ildefonso, el Nazareno de la Salud de San Pedro, el Cristo de la Paz de los Humeros, el Cristo de los Afligidos de San Juan de la Palma y la Virgen del Amor de la Resurrección, entre otras imágenes que forman parte del patrimonio menos visible de las cofradías sevillanas.

Ríos defendió además que algunas de estas devociones podrían recuperar o ganar presencia en la ciudad, ya sea dentro de la Semana Santa o en otros contextos litúrgicos. En ese sentido, recordó la importancia de no perder de vista obras que, aunque no procesionen, siguen siendo parte esencial de la memoria artística y devocional de Sevilla.