El Prado exhibe toda la serie de Valeriano Bécquer, "mejor pintor de costumbres españolas del siglo XIX"
El Museo del Prado ha inaugurado la exposición 'Valeriano D. Bécquer: Los cuadros de costumbres', dedicada a un creador considerado por el comisario Pedro J. Plaza como "el mejor pintor de costumbres españolas del siglo XIX". Esta muestra reúne por primera vez los ocho lienzos encargados al artista sevillano por el antiguo Museo de la Trinidad, cuyas obras pasaron al Prado tras su cierre.
El comisario destaca que "esta pequeña representación de ocho cuadros lo convierten en el mejor pintor de costumbres del siglo XIX español. No hay otra cosa igual hasta Sorolla en el siglo XX", resaltando la "calidad y honradez" de Bécquer, hermano del poeta Gustavo Adolfo Bécquer.
Según Plaza, Valeriano Bécquer "pinta lo que ve y no se inventa nada", lo que refleja su sinceridad y objetividad, fundamentales en el realismo pictórico español. Los estudios etnográficos confirman que la indumentaria representada en las obras corresponde fielmente a textiles originales. "Hay una mirada totalmente objetiva", afirmó el comisario.
- Exposición y encargo oficial
- Detalles de las obras por provincia
- Documentación y dibujos preparatorios
Exposición y encargo oficial
Además de ser la primera muestra monográfica dedicada a Bécquer, esta exposición supone también la primera vez que el Prado dedica un espacio a la pintura costumbrista del siglo XIX, un género relevante que suma cerca de un centenar de obras en sus fondos.
La colección está formada por ocho cuadros realizados tras un encargo oficial del Gobierno español en 1865. El proyecto pretendía que Bécquer recorriera distintas provincias plasmando en dos cuadros por cada una las costumbres y tipos populares más representativos.
Sin embargo, con la Revolución Gloriosa en 1868 este plan quedó interrumpido al perder la financiación, y tras la muerte del pintor en 1870 quedó incompleto, ya que solo había documentado Zaragoza, Soria y Ávila. Aunque las obras pertenecen al Museo del Prado, nunca se habían exhibido juntas hasta ahora. "Hoy hemos completado la idea primigenia del Gobierno de exponer en un único espacio todas estas costumbres populares de las distintas provincias", celebró el comisario.
Detalles de las obras por provincia
Los lienzos reflejan con rigor los elementos identitarios de cada territorio. Para Zaragoza, los dos óleos se centran en la zona del Moncayo: uno muestra 'El paloteado', un baile tradicional con palos donde aparece el alcalde invitando a los danzantes; el segundo, 'El chocolate', representa una escena en la que mujeres juegan a las cartas para pagar esta bebida en vez de usar dinero.
En Soria, la obra central retrata el baile de la jota como descanso después del trabajo, con troncos aserrados al fondo, y está acompañada por dos figuras: un leñador del Burgo de Osma, que simboliza la importancia de la madera de pino, y una hilandera que representa la tradición ganadera y la trashumancia.
Por último, en Ávila la escena principal capta una romería a la ermita de la Virgen de Sonsoles, patrona del Valle Amblés. En ella, los romeros beben de una fuente antes de llegar al templo. Los cuadros laterales muestran a un 'alabardero' encargado de organizar la fiesta, vestido con una indumentaria del siglo XVII, y a una joven con una cesta de huevos para una subasta benéfica.
Documentación y dibujos preparatorios
La exposición también destaca por resaltar la naturaleza documental del encargo. Se exhiben cartas originales que Bécquer enviaba al Gobierno acompañando cada trabajo, donde explicaba los motivos de cada obra; de hecho, los textos explicativos para el público son extractos directos de esta correspondencia.
Además, las salas muestran el trabajo previo de Bécquer con dibujos preparatorios y bocetos para explorar distintas opciones. Algunos dibujos se conservan en fotografías firmadas por el reconocido Jean Laurent, y otros se presentan mediante reproducciones grabadas en revistas históricas, incluyendo un ejemplar que contiene dibujos de dos tipos sorianos cuyo original se ha perdido.