Piden a los candidatos de la US un compromiso concreto ante el cambio climático

El campus de la Universidad de Sevilla. | US

Un grupo de docentes elabora un listado de medidas para que se comprometan los dos candidatos en segunda vuelta Carmen Vargas y José Luis Gutiérrez

Un grupo de docentes ha cuestionado que en las elecciones a rector de la Universidad de Sevilla se ha hablado “muy poco” de la crisis global y el cambio climático, por lo que han elaborado un listado de medidas concretas que, a su juicio, deben tener presentes los dos candidatos a rector que se enfrentarán en segunda vuelta, Carmen Vargas y José Luis Gutiérrez.

Los proponentes son los profesores Ylva López Campos, Mari Ángeles Macías Alegre y Jesús M. Castillo, que consideran que “no basta con que la US haya realizado una Declaración de Emergencia Climática. Este compromiso debe llevar a habilitar ámbitos participativos para impulsar, urgentemente, medidas de mitigación y adaptación al cambio climático. Además, el conocimiento y la información generada sobre la emergencia climática debe divulgarse entre la comunidad universitaria, y, en general, entre la toda sociedad”.

Entre las medidas que proponen, en el ámbito de la docencia, proponen implementar en todos los grados cursos de emergencia climática y elaborar planeas de concienciación y educación ambiental, además de un plan de formación para el profesorado.

También proponen crear un servicio de Ecología Urbana para los campus, apostar por la movilidad sostenible reclamando a Ayuntamiento y Junta medidas para la mejora integral del transporte metropolitano, incluyendo líneas de autobús express en carril de uso único (carril-bus) a la US y fomentar el uso de apps para compartir coche, impulsar el uso de la bicicleta, apostar por peatonalizaciones y rebajar la velocidad en las áreas cercanas a los campus.

También plantean apostar por crear un plan de renaturalización de campus para conseguir ecosistemas sanos y resilientes; instalar terrazas, fachadas y cubiertas verdes; huertos eco-sostenibles; podas adecuadas del arbolado y más plantaciones en aparcamientos, además de proteger la biodiversidad de los campus y del Área Metropolitana, con corredores ecológicos.

Reclaman instalar de paneles solares térmicos y fotovoltaicos; usar de electrodomésticos con máxima eficiencia energética; limitar los usos de energía y calefacción; aislamiento adecuado en los edificios universitarios, apostar por aerogeneradores en la cubierta de algunos edificios universitarios y conectarse con una cooperativa de energías renovables para el suministro eléctrico.

Otro de los apartados de sus propuestas se centra en la gestión de los residuos, apostando por la implantación de compostadoras en jardines universitarios; contenedores para reciclaje distribuidos por toda la US; creación de puntos verdes; declarar la Hispalense una institución libre de botellas de plásticos; eliminar tickets de papel; disminuir fertilizantes y plaguicidas y optar por métodos fitosanitarios biológicos; o servir comida ecológica local en los comedores universitarios y animar a los bares cercanos a los campus a incorporarse a esta campaña.

“Estas son solo algunas propuestas para impulsar la lucha contra la crisis ecológica global en nuestra universidad, al tiempo que nos adaptamos a ella. Más allá de estas propuestas, pensamos que la clave está en contar con la participación decisoria de la comunidad universitaria en el planteamiento y desarrollo de la política ambiental de la US”, apuntan los proponentes.