La Macarena sacará más de 4.300 nazarenos la próxima Madrugá

Salida de la Macarena. - EP

La Hermandad de la Macarena volverá a protagonizar una de las imágenes más multitudinarias de la Madrugá sevillana. A falta del cierre definitivo del reparto de papeletas de sitio, la corporación ya supera los 4.300 nazarenos con cirio, una cifra que confirma el crecimiento de la cofradía en los últimos años y a su vez, pone nuevamente sobre la mesa el debate de la seguridad ante la enorme cantidad de nazarenos que ponen en las calles las hermandades de la Madrugá.

Más allá del dato puntual, la evolución refleja un cambio de tendencia consolidado tras la pandemia: cada vez son más los hermanos que optan por realizar la estación de penitencia revestidos con el hábito y cada vez son más los hermanos de la corporación del Arco. El incremento es especialmente visible en ambos cortejos, tanto en el del Señor como en el de la Virgen, donde el número de cirios ha crecido en un 45% desde 2017 hasta hoy; mientras que si analizamos este número tras la pandemia, ha subido un 29%.

Este fenómeno no es aislado. Responde, en parte, al tirón devocional de la corporación, pero también a una revalorización del sentido penitencial dentro de las hermandades sevillanas. La Macarena, por su dimensión y su historia, actúa en este contexto como termómetro de la propia Madrugá junto a las hermandades del Gran Poder y la Esperanza de Triana, que en conjunto ponen en las calles más de 9.000 nazarenos.

El crecimiento, sin embargo, plantea también nuevos retos. El aumento del número de nazarenos obliga a afinar la organización del cortejo en una jornada especialmente compleja, marcada por la concentración de público y la exigencia en los horarios. Mantener el equilibrio entre participación y orden se convierte así en uno de los principales desafíos para la cofradía, que en los últimos años ha tenido que ir ordenada en filas de tres o incluso de cuatro durante gran parte de su recorrido, especialmente de ida. 

Con el plazo aún abierto y previsión de que las cifras sigan al alza, todo apunta a que la próxima Madrugá volverá a dejar una estampa de largas filas de nazarenos en torno a la Macarena y con el debate sobre los nazarenos más abierto que nunca