Luz y gas vuelven al 21% de IVA: esto es lo que pagarás de mas al mes tras el fin de las ayudas

 Un factura de la luz. | Alberto Ortega - Europa Press
Un factura de la luz. | Alberto Ortega - Europa Press

Los consumidores españoles afrontan desde hoy, lunes 1 de junio de 2026, un notable encarecimiento en sus costes energéticos. Tras meses de reducciones impositivas temporales a modo de ayudas para paliar la crisis inflacionaria, el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) aplicado a la electricidad y al gas natural recupera de forma definitiva su tipo general del 21%.

Esta retirada de las ayudas fiscales no llega sola. En el caso de la electricidad, se suma la restauración completa del Impuesto Especial sobre la Electricidad (IEE), que escala desde el mínimo técnico del 0,5% en el que se encontraba hasta el 5,11% tradicional. La combinación de ambas medidas supondrá un impacto inmediato en la economía doméstica de millones de familias y negocios.

El impacto real en el bolsillo del consumidor

El encarecimiento final de los recibos dependerá del volumen de energía utilizado y del tamaño de la vivienda. De acuerdo con las simulaciones financieras publicadas por la comercializadora energética Niba, el impacto mensual estimado según el perfil de consumo se divide en tres grandes grupos:

  • Hogares con consumo bajo: Viviendas pequeñas o segundas residencias con un gasto base de 40 euros antes de tasas verán subir su factura de 44,22 euros a 50,87 euros. Esto supone un sobrecoste de 6,65 euros al mes.
  • Hogares con consumo medio: Un piso familiar típico con un gasto base de 70 euros experimentará una subida de 77,39 euros a 89,03 euros, pagando 11,64 euros más al mes.
  • Hogares con consumo alto y comercios: Inmuebles grandes o pequeños negocios con un coste base de 120 euros verán dispararse el recibo de 132,66 euros a 152,62 euros, lo que se traduce en 19,96 euros adicionales al mes.

La "trampa" de la fecha de emisión

Una de las mayores preocupaciones para las asociaciones de consumidores radica en el método de facturación. Las compañías eléctricas y de gas aplican los tipos impositivos vigentes en el momento en que se emite la factura, no cuando se realiza el consumo.

Esto significa que cualquier recibo que llegue a los usuarios a partir de hoy, 1 de junio, liquidará un IVA del 21%, afectando de forma retroactiva a toda la energía que se haya consumido durante el mes de mayo, a pesar de que en dicho periodo el impuesto legal era del 10%.

Excepciones y mercado del gas

El gas natural sufre exactamente el mismo destino que la luz, abandonando el IVA reducido del 10% para regresar al 21%. La única contención fiscal en este sector se mantiene en el Impuesto sobre Hidrocarburos, que el Ejecutivo ha decidido dejar congelado en el mínimo europeo de 0,00108 euros por kilovatio hora (kWh) para evitar un golpe aún mayor a los usuarios de calderas.

La única ventana de protección absoluta frente a esta escalada fiscal la protagonizan los beneficiarios del Bono Social. El colectivo de consumidores vulnerables mantendrá intactos sus descuentos especiales —fijados en el 42,5% para familias vulnerables y en el 57,5% para situaciones de vulnerabilidad severa—, quedando al margen de las modificaciones fiscales que entran en vigor hoy.

Expertos del sector recomiendan a los usuarios revisar sus contratos actuales de tarifa fija o regulada (PVPC) y comparar las ofertas del mercado libre para intentar mitigar el impacto de esta reforma fiscal antes de que se emitan los próximos ciclos de facturación veraniegos.