Lleno hasta la bandera en una jornada con la política de fondo

El Real de Los Remedios ya se había llenado la tarde previa al festivo y los feriantes han llegado casi al tardeo a la Feria para disfrutar del miércoles, mucho más caluroso que el martes, pero con las mismas ansias que en las jornadas previas. Entre carruajes y caballos ha destacado especialmente la presencia de los candidatos de los grandes partidos políticos en plena precampaña, en un ir y venir con sus equipos de caseta en caseta, de recepción en recepción, porque a la parte íntima y familiar se une la pública, más pública aún cuando hay unas elecciones a la vuelta de la esquina.

El presidente de la Junta, Juanma Moreno, aparecía por el Real entre selfies y saludos antes de que el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz (repartiendo pins de la portada), lo recibiera y lo acompañara en su periplo casetero hasta llegar a la del PP, , acompañado de buena parte del partido en Sevilla y de sus consejeros sevillanos, especialmente Patricia del Pozo y Jorge Paradela. 

También se ha dejado ver la portavoz del Gobierno andaluz Carolina España, que además coincidía con los dos candidatos de las izquierdas, Antonio Maíllo (Por Andalucía) y José Antonio García (Adelante) y con la cúpula de CCOO, en la SER, a la que también arribó Juanma Moreno, ya acompañado de su mujer, Manuela Villena.

Mil millones de impacto

Era en la Feria donde el presidente andaluz quiso poner en valor el impacto económico que deja, “más de mil millones de euros”, y sus tres millones de visitantes, “uno de los exponentes culturales de tradición más importantes que tenemos en Andalucía y con más proyección internacional”. Además, “son puntos de colorido, positividad y de alegría; también de encuentro, donde uno puede encontrarse con amigos, con personas que hace tiempo que no ve e incluso con una exnovia o exnovio”, bromeaba.

Mientras, el séquito socialista arropaba a su candidata, María Jesús Montero, que volvía una jornada más al Real de la Feria para hacer su propia turné de caseta en caseta. No faltó a una de las grandes recepciones de la jornada, la de la Diputación de Sevilla, que recibía a buena parte de los alcaldes de la provincia respondiendo a la llamada de convivencia del presidente, Javier Fernández, que incluso recibía a una socialista histórica, como es Carmen Calvo

El último candidato que faltaba y que no había pisado aún la Feria de Abril era Manuel Gavira, acompañado de los dos cabezas de lista de Vox por Sevilla, Javier Cortés y Cristina Peláez, y de buena parte de la dirección del partido en la provincia, que lo acompañaron tanto en su comparecencia ante los medios como en su visita a las casetas.

Pero mientras cada uno de los candidatos se hacía notar y testaba la demoscopia de la calle, la vida fluía en el Real entre el calor y las alergias. Volvían las casetas a llenarse para las comidas, asumidos ya los precios excesivos en muchos casos, obligando a mirar de reojo la cartera o la tarjeta (o el móvil), ya generalizada hasta incluso en algunos puestos de golosinas. Y volvían los bailes y los cantes entre rebujitos, tortilla de patatas y algún que otro plato de croquetas. Y volvían las charlas, las reuniones, los reencuentros y a no mirar la hora, porque ya se sabe que puedes quedar a una hora y aparecer cuando ya nadie te espera.

Con la caída de la tarde, cuando los carruajes y los caballistas abandonan el Real, se unen en sus calles los que están en la Feria con los que llegan, es el momento de más bullicio, cuando los grupos de mueven de caseta, cuando se busca al amigo o se tira a la Calle del Infierno para intentar calmar a los más pequeños. Si los mediodías son para las recepciones y las comidas más familiares, la tarde es para la charla, la copa y el baile, antes de que llegue la noche, cuando los que prefieren la feria de día le ceden el turno a los más jóvenes y a los que prefieren el bullicio nocturno y hasta que el cuerpo aguante. O hasta que echen sus toldos las casetas y las únicas luces que queden encendidas son las del Real para apagarse con el amanecer y empezar una nueva jornada que traspase ya el ecuador de la Feria