El Hospital de Valme avanza con 14 pacientes oncológicas de las 'Chicas Rosas' hacia Santiago

Llegada a Santiago de Compostela de las 'Chicas Rosas' del Hospital de Valme | JUNTA DE ANDALUCÍA

El Hospital Universitario de Valme, que forma parte del Servicio Andaluz de Salud de la Junta de Andalucía, ha finalizado una nueva edición del Camino de Santiago organizada por la Asociación 'Chicas Rosas'. Esta iniciativa, surgida en la Unidad de Mama del hospital sevillano, promueve "la actividad física, el apoyo mutuo y los hábitos de vida saludables" entre mujeres" que han superado un proceso oncológico.

Durante la semana del 20 al 27 de junio, un total de 36 peregrinos, entre pacientes, personal sanitario y familiares, recorrieron la llamada 'Variante Espiritual del Camino Portugués'. Esta ruta abarca 141,5 kilómetros y combina etapas a pie con un trayecto marítimo-fluvial por el río Ulla, reconocido como "el origen de todos los Caminos Jacobeos".

Entre los participantes, 14 eran pacientes oncológicas, con predominancia del cáncer de mama en nueve casos y otros tumores ginecológicos en el resto. También estuvieron profesionales de la Unidad de Mama y del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario de Valme, quienes acompañaron y compartieron la experiencia con las peregrinas, como en ocasiones anteriores.

  1. Origen de la Asociación 'Chicas Rosas'
  2. Detalle de la ruta Variante Espiritual
  3. Valor histórico y cultural
  4. Actividades y preparación

Origen de la Asociación 'Chicas Rosas'

La Asociación 'Chicas Rosas' se creó en 2016 por iniciativa de profesionales y personas vinculadas al Hospital de Valme, con la finalidad de impulsar el ejercicio y la superación personal entre mujeres que habían dejado atrás un cáncer de mama.

Desde entonces, el Camino de Santiago se ha convertido en una de las actividades más emblemáticas de la asociación, fomentando tanto la “práctica regular de ejercicio físico” como la formación de redes de apoyo entre las participantes.

Carmen Delgado, cirujana especialista en cáncer de mama, fundadora y presidenta de 'Chicas Rosas', subraya que "cada edición confirma que el ejercicio físico, realizado de forma adaptada y compartido con otras personas que han vivido experiencias similares, es una herramienta muy valiosa para mejorar la calidad de vida. El Camino nos permite promover hábitos saludables y demostrar que, tras un cáncer, se puede seguir avanzando con nuevos proyectos e ilusiones".

Detalle de la ruta Variante Espiritual

La ruta comenzó en Muxía y atravesó varias poblaciones gallegas como Porto Mougás, Ramallosa, Redondela, Pontevedra, Combarro, Armenteira, Caponiñas, Vilanova de Arousa, Padrón y Faramello, hasta llegar a Santiago de Compostela. Esta variante se caracteriza por ser un Vía Crucis marítimo-fluvial único, donde se pueden observar 17 cruceros centenarios, que identifican este camino como la 'Traslatio', el origen de todos los caminos.

La denominada Variante Espiritual del Camino Portugués incluye una travesía por la ría de Arousa y el río Ulla, recreando según la tradición jacobea el recorrido que hicieron los discípulos del Apóstol Santiago para trasladar sus restos hasta Iria Flavia, hoy Padrón, tras su llegada a las costas gallegas.

Valor histórico y cultural

Gracias a esta iniciativa, las 'Chicas Rosas' pudieron revivir simbólicamente un episodio fundamental de la tradición compostelana, navegando por el entorno natural que originó los Caminos de Santiago. Este componente histórico aporta un valor especial a una experiencia centrada en promover la salud, el ejercicio físico y la convivencia.

El grupo concluyó su peregrinación asistiendo a la tradicional Misa del Peregrino en la Catedral de Santiago de Compostela, donde una de las integrantes participó en las lecturas litúrgicas.

Actividades y preparación

En los últimos diez años, la asociación ha recorrido diversos itinerarios jacobeos con salidas desde lugares como Fisterra, Sarria, Valença do Minho, Ferrol, Ourense y el Camino Lebaniego entre San Vicente de la Barquera y Potes.

La preparación para estas peregrinaciones se realiza durante todo el año con las 'Rutas Rosas', senderos de diferentes niveles adaptados para favorecer la actividad física, fortalecer la convivencia y mejorar el bienestar físico y emocional de las participantes.