Francisco Vélez se despide de las hermandades tras ocho años al frente del Consejo
Francisco Vélez de Luna ha dirigido este martes una carta a las hermandades y cofradías de Sevilla para despedirse tras ocho años como presidente del Consejo General de Hermandades y Cofradías y después de tres décadas ocupando distintos cargos de responsabilidad en la institución.
En la misiva, Vélez afirma que llega “la hora de abandonar la Junta Superior” y hace balance de una etapa marcada por proyectos de especial relevancia para la vida cofrade de la ciudad. Entre ellos, destaca la reforma parcial de la Carrera Oficial, la gestión para lograr la exención del IVA en sillas y palcos, los años de pandemia, la celebración del Santo Entierro Grande, el II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular, la participación en el Jubileo de las Hermandades en Roma, el proyecto Vía Sacra en la Catedral y la puesta en marcha del Observatorio de la Piedad Popular.
Uno de los puntos centrales de su despedida es la reorganización de las jornadas de la Semana Santa. Vélez subraya el trabajo realizado para analizar la seguridad, la movilidad, los horarios, los recorridos y la convivencia entre corporaciones, siempre desde el diálogo con las hermandades y con el objetivo de preservar “la esencia” de las tradiciones sevillanas.
El presidente saliente también repasa la actividad institucional desarrollada durante su mandato, con referencias a los encuentros mantenidos con el Rey Felipe VI, la visita de la Reina Sofía a la Semana Santa de Sevilla y las relaciones con la Santa Sede, especialmente durante el congreso celebrado en Roma. Asimismo, destaca la colaboración con las administraciones públicas, citando al Ayuntamiento de Sevilla, la Junta de Andalucía y otras instituciones.
La carta incluye un amplio capítulo de agradecimientos. Vélez dedica palabras a su familia, a los miembros de sus juntas superiores, a los hermanos mayores, a los arzobispos Juan José Asenjo y José Ángel Saiz, al delegado diocesano Marcelino Manzano, al Cabildo Metropolitano, a las autoridades civiles, militares y policiales, así como a entidades, medios de comunicación, pregoneros, cartelistas y colaboradores que han acompañado la labor del Consejo durante estos años.
En el tramo final, Francisco Vélez asegura que se marcha “con la satisfacción del deber cumplido” y recalca que los logros alcanzados han sido fruto de un trabajo colectivo “al servicio de las hermandades, de la Iglesia y de Sevilla”. La despedida concluye con una invocación a la Virgen de los Reyes y un saludo fraternal a las corporaciones.