Cae una red que explotaba a extranjeros y les cobraba por dormir en una nave
La Guardia Civil ha logrado detener al líder de una red criminal asentada en El Real de La Jara (Sevilla), dedicada a hacinar a trabajadores agrícolas inmigrantes en una nave industrial y cobrarles por el alojamiento. A este individuo se le atribuyen delitos de trata de seres humanos con fines de explotación laboral, violación de los derechos laborales y de ciudadanos extranjeros, estafa continuada, amenazas y apropiación indebida.
El arrestado es un empresario agrícola y dueño de la finca, mientras que otras tres personas han sido investigadas como colaboradores, encargados de tareas logísticas, supervisión y transporte de los empleados. La denuncia surgió en enero, cuando varios extranjeros en situación irregular alertaron a las autoridades sobre las condiciones abusivas en las que vivían y trabajaban.
Esta información condujo a la operación 'Baetis Cistus', dirigida por el Equipo ROCA de la Guardia Civil de La Rinconada, que detectó una doble vía de financiación ilegal dentro de la organización.
Modo operativo y condiciones de los trabajadores
El principal responsable captaba a personas extranjeras en situación irregular, aprovechándose de su necesidad económica. Tras ello, trasladaba a estas personas a una nave en El Real de La Jara, donde llegaron a estar hacinadas hasta 18 personas en condiciones de insalubridad, sin baños, duchas ni mínimos requisitos de habitabilidad.
Al principio de su trabajo, el empresario les pagaba, ganándose su confianza, pero luego dejaba de abonar sus salarios y les cobraba diariamente por pernoctar y por el traslado al lugar de trabajo. Esta práctica llevaba a que los trabajadores contrajeran una deuda con su propio empleador.
Cuando los afectados reclamaban el pago pendiente, el detenido respondía con amenazas de muerte por mensajes de teléfono, que incluían la exhibición de armas blancas de gran tamaño y la intimidación mediante perros de razas peligrosas en presencia de los trabajadores.
Estafa en el sector agrícola en Huelva y Sevilla
Simultáneamente, se descubrió que el detenido cometía un presunto delito de estafa al ofrecer jugosos beneficios a propietarios de fincas agrícolas, principalmente en las provincias de Huelva y Sevilla, por la recolección de productos que realizaban sus empleados.
El producto recogido era vendido directamente por él en almazaras de Badajoz y Huelva, obteniendo sumas elevadas que no entregaba a los dueños de las fincas.
Además, las investigaciones revelaron pérdidas económicas significativas debido a la apropiación indebida de material agrícola y al fraude sufrido por los propietarios.
La operación finalizó con la puesta a disposición judicial del principal implicado como presunto autor de los delitos mencionados, además de la imputación de otras tres personas por cooperación necesaria en estos hechos.