Ayesa intenta tranquilizar a la plantilla hasta en "conversaciones informales"

La compañía distribuye entre sus directivos una guía de comunicación para lanzar un mensaje de tranquilidad, que es “una operación para crecer, no para recortar” y que la mejor forma de proteger el futuro es poner el foco “en el negocio diario”. La guía es del 1 de enero, la primera reunión con los sindicatos fue el jueves pasado

 La sede central de Ayesa en Cartuja, Sevilla TechPark. - Archivo
La sede central de Ayesa en Cartuja, Sevilla TechPark. - Archivo

La inquietud que ha despertado entre los once mil empleados de Ayesa Digital la compra por parte del consorcio liderado por el Gobierno vasco no ha cogido desprevenida a la dirección de la compañía, que marcó desde que se hizo pública la venta en su estrategia de comunicación interna el lanzar un mensaje de tranquilidad incluso en “conversaciones informales” a la plantilla e intentar trasmitir que el cambio es “una operación para crecer, no para recordar”.

Así, un documento interno al que ha tenido acceso este periódico y que está fechado el 1 de enero, dos días después de oficializarse la compra de la división digital por Kinkatuz (Gobierno vasco), Indar Kartera (Kutxabank), la fundación BBK y Teknei por 480 millones, marca las directrices de comunicación que los directivos y jefes de equipo a sus trabajadores, unos “mensajes transversales que se deberán repetir de forma consistente en cualquier intervención”, recoge el documento, que especifica algunos de ellos, como reuniones internas, conversaciones informales o en los contactos con los clientes.

Esos mensajes se dirigen a interiorizar que lo que se inicia es una “nueva etapa con la entrada de un grupo inversor liderado por BBK y Kutxabank, que acompañará al negocio en su fase de crecimiento”, operación que responde a la “lógica industrial y estratégica” de permitir que Ayesa Digital se centre en el negocio tecnológico, con una inversor que ayude a crecer”. “No es un cambio de rumbo sino la evolución natural de un proyecto que ha alcanzado la madurez”.

Deja clara algunas ideas, como que es una “operación para crecer, no para recortar”, buscando más capacidad de inversión, proyección internacional y “más oportunidades profesionales para nuestros equipos. No se diseña como un proceso de ajuste ni de reducción de empleo”, insiste el documento, que justifica la separación de las ramas de ingeniería y digital en que ambas “requieren estrategias y marcos accionariales especializados” y que los socios lo que aportan es “músculo financiero y visión industrial”, para acelerar el crecimiento “respetando el modelo y las personas”, dice.

El foco, en el negocio

Fundamental es el apartado en el que ponen el foco en el cliente y en el negocio. “Durante todo el proceso y una vez cerrada la operación, la prioridad sigue siendo la misma: cumplir nuestros compromisos, cuidar a los clientes y entregar proyectos de máxima calidad. La mejor forma de proteger el proceso y el futuro de la compañía es mantener el foco en el negocio diario”, apuntando que la familia Manzanares y AMCE “han completado un ciclo ejemplar” y reiterando que se compartirá “tanta información como sea posible, tan pronto como sea responsable”, evitando especulaciones y respetando la confidencialidad del proceso.

No hay cambios inmediatos en el día a día”. “La operación no tiene impacto en el empleo ni en las condiciones laborales”. “Se garantiza la continuidad del equipo directivo y del liderazgo actual”. “Los proyectos, clientes, prioridades y compromisos continúan exactamente igual”. Son algunas de las consignas que se lanzan, apuntando sobre los centros de trabajo y las oficinas que “no hay cambios previstos” y lo justifica en que “la presencia territorial y el arraigo en las distintas regiones sigue siendo una fortaleza clave del proyecto”, aunque sí puntualiza que Ayesa Digital, desde el 1 de enero, tiene un equipo de servicios corporativos propio y que la transición “se hará de forma ordenada y paulatina”.

Reunión con los sindicatos

En este entorno, en el que hasta tomarse un café puede servir para transmitir el mensaje corporativo, con parte del comité de empresa reuniéndose con partidos políticos y con crecientes críticas, especialmente, por el nulo papel jugado por el Gobierno andaluz en contraposición al activo del vasco, la primera reunión con el comité de empresa, con los representantes de los trabajadores, no se produjo hasta el pasado jueves.

Según fuente sindicales, el mensaje que se trasladó fue, como indica la guía distribuida por la dirección de la empresa, de tranquilidad y, básicamente, que si el consorcio vasco había invertido 480 millones de euros no iba a ser para desprenderse de un grupo tan importante que, además, es prestador de servicios y “su personal es esencial”.

Los representantes de la empresa (recursos humanos y producción) sí que tuvieron la “honestidad” de ser claros, según las fuentes sindicales, con la posibilidad de garantizar el mantenimiento de los puestos de trabajo, puesto que “el empleo se mantiene con los contratos con los clientes y si no hay clientes, no puede mantenerse el empleo”, en línea con la máxima de la guía interna de que “la mejor forma de proteger el proceso y el futuro de la compañía es mantener el foco en el negocio diario”.

Aún así, los representantes sindicales expresaron sus dudas con la integración de determinadas sociedad, algunas de ellas que no se complementan y que se solapan desde la compra de Ibermática, aunque desde la empresa no se les aclaró cuáles serían los pasos futuros ni si habrá una homogeneización. “Echaron balones fuera”, señalan las fuentes sindicales, que recuerdan que, cuando se planteó el cierre de SDS, la heredera de Sadiel en El Puerto de Santa María, “sólo nos abrieron las puertas porque había 500 trabajadores a las puertas del Parlamento”, un aviso a navegantes porque ya se están movilizando para defender sus puestos de trabajo.

Montero le saca los colores a Moreno

Ayesa y el papel de la Junta se ha colado en el debate sobre el nuevo sistema de financiación. Era la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, (también candidata del PSOE a la Junta), quien el viernes le afeaba al presidente andaluz, Juanma Moreno, que se victimice con el modelo pero no ejerce sus competencias.

"Moreno Bonilla prefiere utilizar la financiación como arma de confrontación y, por tanto, para quejarse, para victimizarse, para no hacer nada, esconder sus incompetencias y, por otra parte, trasladar que el Gobierno de España es responsable de todo", decía en sus críticas.

En este punto, Montero señalaba que "hemos tenido esta semana un ejemplo muy claro, que ha sido a propósito de la tristísima noticia de la salida de Ayesa de nuestra comunidad autónoma". Explicaba que "Ayesa, que era una ingeniería muy apreciada, muy destacada, con una alta cartera de negocios, va a salir de Andalucía, de su domicilio fiscal que tenía en esta comunidad autónoma, con el beneplácito del Gobierno andaluz y se va a trasladar al País Vasco", lamentado que "el Gobierno andaluz no ha hecho absolutamente nada".

Añadía que "cuando se le pregunta por qué no ha hecho lo mismo que el Gobierno vasco, dice el Gobierno andaluz que es que le falta financiación", insistiendo que lo dice "cuando el Gobierno está poniendo 5.700 millones".

A su juicio, "pone de manifiesto que la excusa siempre fue la financiación cuando se le dice aquí está y por encima de lo que has pedido, siguen diciendo que no, porque ni tienen proyectos ni tienen capacidad alguna de poder poner encima de la mesa una propuesta", concluía.