El Amor estrena su Casa de Hermandad junto al Salvador tras dos años de obras
La Hermandad del Amor ha vivido este 24 de enero una jornada histórica con la inauguración y bendición de su nueva Casa de Hermandad, situada en el número 5 de la Cuesta del Rosario, a escasos metros de la Colegial del Salvador. El acto, presidido por el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, culmina dos años de obras que han transformado el inmueble en un espacio moderno, funcional y plenamente integrado en la vida de la corporación.
Al acto acudieron el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz; el delegado de Defensa en Andalucía, coronel Ignacio Rosales de Salamanca; el deán-presidente del Cabildo Catedral, Francisco José Ortiz; el presidente del Consejo de Cofradías, Francisco Vélez; y representantes de otras hermandades del entorno. También estuvieron presentes los arquitectos de G2 Arquitectura, responsables del proyecto de rehabilitación.
La nueva Casa de Hermandad, con 572 metros cuadrados distribuidos en varias plantas, combina espacios expositivos, de gestión y de convivencia. En la planta baja, abierta al público, se exponen elementos destacados del patrimonio procesional de la Hermandad, como los pasos de la Entrada en Jerusalén y del Cristo del Amor, así como el techo de palio y el manto de la Virgen del Socorro.
La primera planta alberga un salón multiusos y un patio interior acristalado, destinados a la formación y convivencia. La segunda planta se orienta a tareas administrativas, de caridad y atención a los hermanos, con despachos y salas para reuniones. La sede se completa con una amplia terraza con vistas a la trasera del Salvador, donde se ubicará el área de priostía.
Con esta nueva sede, la Hermandad del Amor refuerza su presencia en el centro histórico de la ciudad y se dota de un espacio acorde a su historia, su patrimonio y su creciente cuerpo de hermanos. El proyecto ha sido posible gracias al esfuerzo colectivo y la implicación de los propios cofrades, a quienes la Hermandad ha agradecido su compromiso y generosidad.