6.200 árboles de Sevilla con riegos especiales, ¿sabes por qué?
- Introducción y enfoque del riego en Sevilla
- Objetivo y planificación de los riegos de consolidación
- Control de calidad y mejoras en la plantación
- Procedimiento y frecuencia del riego
- Técnica de riego y mantenimiento adicional
- Factores ambientales y pérdidas de ejemplares
Introducción y enfoque del riego en Sevilla
El Ayuntamiento de Sevilla, a través de la Delegación de Parques y Jardines, realiza riegos de consolidación en más de 6.200 árboles de nueva plantación distribuidos en la ciudad. Esta actuación forma parte de los trabajos posteriores a las campañas de plantación.
Esta labor es fundamental para "favorecer que los nuevos ejemplares se adapten al terreno, desarrollen raíces fuertes y puedan asentarse correctamente en el entorno urbano". Como ha indicado la delegada Evelia Rincón, "cuando se planta un árbol, el trabajo no acaba ese día, comienza una fase esencial de seguimiento, riego y mantenimiento para su consolidación".
Objetivo y planificación de los riegos de consolidación
Actualmente, "se están realizando riegos de consolidación sobre más de 6.200 árboles de nueva plantación", con una planificación técnica adaptada que diferencia entre los meses más cálidos y el resto del año, utilizando agua no potable y ajustando el riego a las necesidades específicas de cada área.
El objetivo principal es "maximizar el éxito de las plantaciones y reducir al mínimo las pérdidas", asegurando que las nuevas plantaciones no solo se ejecuten, sino que también se consoliden y se conviertan en un arbolado estable para la ciudad.
Control de calidad y mejoras en la plantación
Este año se ha reforzado el control de calidad del proceso con supervisiones previas del estado de las plantas, mejoras en las tierras de plantación y la aplicación de acondicionadores de suelo. Esto busca favorecer la retención de agua y el desarrollo saludable de las raíces.
Entre las mejoras destaca el uso de TerraCottem Arbor, un acondicionador que incrementa la capacidad de retención hídrica y nutritiva del suelo. Estas medidas permiten intervenir desde el inicio del proceso para incrementar las garantías de arraigo y consolidación de los árboles.
Procedimiento y frecuencia del riego
El procedimiento establece un primer riego abundante inmediatamente tras la plantación, con un aporte mínimo de 50 litros por ejemplar. Los riegos de consolidación se mantienen al menos durante dos años y pueden prolongarse si las condiciones lo requieren.
En verano, entre junio y octubre, se realiza un riego semanal con 50 litros por árbol; el resto del año la frecuencia es quincenal, siempre que no haya lluvias suficientes. Esto representa más de 310.000 litros de agua no potable por ciclo completo de riego para los 6.200 ejemplares.
Técnica de riego y mantenimiento adicional
Los riegos se ejecutan tanto en horario diurno como nocturno según las necesidades y organización, buscando "compatibilizar la eficacia del riego con la actividad ordinaria de la ciudad". Emplean agua no potable y la técnica utilizada no consiste en riegos superficiales, sino en aplicar agua a baja presión, profunda y espaciada para que infiltre correctamente en el terreno.
Esta metodología "favorece el desarrollo de raíces estables y profundas, evitando raíces superficiales débiles". Durante estas labores también se revisa el estado de los ejemplares, corregiendo desplazamientos o descalces, y se retira la vegetación espontánea que compite por los recursos del suelo.
Factores ambientales y pérdidas de ejemplares
La pérdida de algún ejemplar no implica necesariamente falta de riego o abandono. En jardinería urbana existen las llamadas 'marras', árboles que no logran sobrevivir durante el proceso de consolidación a pesar de seguir los procedimientos establecidos.
Factores naturales y ambientales, como el calor intenso, tipo de suelo, compactación, drenaje, adaptación de especies y el clima de Sevilla, influyen en esta circunstancia. Durante episodios prolongados de olas de calor, algunos árboles pueden no sobrevivir incluso con el riego programado.