El VAR vuelve a sembrar la incertidumbre en La Cartuja

 Martínez Munuera le muestra la tarjeta amarilla a Diego Llorente. | Corchero/EP
Martínez Munuera le muestra la tarjeta amarilla a Diego Llorente. | Corchero/EP

Después de Cédric Bakambu e Isi Palazón, goleadores del partido entre el Real Betis y el Rayo Vallecano, el gran protagonista de la tarde en el Estadio de la Cartuja fue el VAR.

Catorce minutos de añadido, la mitad de una prórroga que tuvo lugar debido a la actuación que González Fuertes, desde la sala VOR, y Martínez Munuera, desde el césped, llevaron a cabo. Dos acciones sobre la línea del borde del área tuvieron la culpa de este tiempo de descuento.

La primera, en el 48, cuando Mendy, que ya tenía amarilla, pisó al Cucho. El árbitro sólo pitó falta y tras una revisión en la que ni siquiera hubo llamada al monitor, la acción se quedó en lo mismo, ni penalti, ni tarjeta roja.

La segunda, en el 85, Valentín despeja un balón y acto seguido impacta con los tacos en el tobillo de Ratiu. El colegiado de campo decidió que era amarilla y falta en la cornisa del área, pero desde Las Rozas recomendaron al valenciano que visitase la pantalla por una posible expulsión. Pese a la intervención, Juan Martínez Munuera siguió pensando que su primera intención era la acertada. Pero llegó otra duda: “Hostias ¿está dentro o está fuera?”, decía el trencilla tras pedir varias tomas y no verlo claro en ninguna de ellas. Todo quedó igual.

Tras el final, Pellegrini no se mostró muy contento: “Me ha parecido que el VAR intervino muy mal. Si no hay reclamo no se puede demorar siete u ocho minutos para saber si hay una uña dentro o fuera del área. El VAR está para corregir errores groseros”, comentaba el chileno en rueda de prensa.