Kike Salas calienta el duelo contra el Espanyol: "El sábado va a ser otro manicomio en Nervión"

El Ramón Sánchez-Pizjuán se convirtió el lunes pasado en una auténtica caldera que empujó al Sevilla FC a conseguir los tres puntos contra la Real Sociedad. La grada apretó y el conjunto de Matarazzo ni siquiera llegó a tirar a puerta. Más allá de las dudas sobre la intensidad del conjunto vasco, la zaga nervionense estuvo a un gran nivel, en especial Kike Salas. El central ganó 13 duelos de 16, recuperó 5 balones, despejó el balón 7 veces... una actuación imperial en defensa.

Precisamente, el canterano ha comparecido ante los medios de comunicación y ha opinado sobre esa mejora atrás: "Llevamos trabajando bastante tiempo esa mejora defensiva en cada entrenamiento y si mantenemos la portería a cero y conseguimos que no tengan prácticamente ocasiones pues sabemos que podemos ganar el partido porque confiamos plenamente en los de arriba".

Además de la concentración, el ambiente también es un factor clave que suma para conseguir el triunfo y el moronense lo sabe: "Yo creo que el sábado va a ser otro manicomio en Nervión. La afición va a estar ahí con nosotros a muerte y nosotros vamos con la confianza plena de dejarlo todo y de darlo todo para que se sientan orgullosos de nosotros".

 

 

Kike Salas es consciente de que todavía queda trabajo por hacer, por lo que ya va calentando el partido contra el Espanyol de la próxima jornada. Para él, ni ahora están salvados, ni en Pamplona estaban descendidos: "Nosotros nunca hemos estado muertos, siempre hemos confiado plenamente en el equipo, sabemos que lo podemos sacar adelante", comentaba.

En cuanto al tema personal, el 4 blanquirrojo se siente bien sobre el césped, pero no quiere más reconocimiento que sus compañeros: "Yo me siento uno más del grupo, es verdad que tampoco suelo escuchar mucho porque también muchas veces me han criticado, pero bueno, creo que estoy dejándolo todo por el equipo, igual que todos mis compañeros y va a ser así durante lo que queda de temporada".

De hecho, cuando le tocó opinar sobre su compañero Castrín, sí que se deshizo en elogios: "Se lo merece bastante, es un gran profesional y también una gran persona, estoy muy contento y orgulloso por él porque viene trabajando día a día para poder estar ahí en el once. Me siento muy bien jugando con él".