Isco se mete más entre algodones que nunca
Isco Alarcón está de vuelta, pero no del todo. El talento sigue ahí, la calidad no se pierde y cada vez que tocó el balón en el cuarto de hora contra el Girona o en los 17 minutos ante el Real Madrid dejó detalles de los suyos. Pero hay algo que todavía le falta, ritmo de competición.
De hecho, el mismo futbolista ha reconocido que no está todavía al 100% en una entrevista con Canal Sur: “He estado peor, pero también mejor. Siento que estoy saliendo del pozo, aunque todavía siento un poco de dolor, pero creo que lo peor ya ha pasado”.
Sin embargo, a pesar de sus primeras palabras que transmitían tranquilidad, hubo otras declaraciones que preocuparon un poco más a todo el beticismo: “Estoy jugando y entrenando con medicación. Ahora ya he acabado el ciclo de corticoides y para los partidos suelo pincharme algún tipo de analgésico. Las operaciones tampoco me aseguran que vaya a salir bien porque no hay nada que regenere un cartílago. Estamos estudiando qué opciones me pueden venir mejor”, comentaba el 22 verdiblanco.
La cuestión es que en el Betis tienen claro el plan con Isco: mucha paciencia. No está preparado para jugar 90 minutos, es más, ahora mismo ni siquiera podría aguantar 45 al máximo nivel. Y no pasa nada, porque forzar ahora podría significar dar dos pasos atrás. La idea de Manuel Pellegrini es otra, que vaya entrenando poco a poco, sumando minutos, sin prisa pero sin pausa.